domingo, 25 de noviembre de 2012

Teatro y besos

Yo quería ser actriz para dar besos.

En el instituto tuve un profesor de Literatura realmente bueno que me hizo sentir curiosidad y amor por autores que ahora pueblan mi biblioteca. Era uno de esos profesores llenos de ideas e iniciativas y, como éramos un grupo de alumnos entusiasta, nos propuso montar una obra de teatro. Tres sombreros de copa. A mi el humor absurdo de Mihura me tenía encandilada y por supuesto yo tenía que ser Paula.

Les juro que si no soy la protagonista, reviento. En las lecturas previas, aquellas en las que nuestro profesor seleccionaba a los personajes, yo leí el personaje de Paula mejor que todas mis compañeras. Le puse alma. Yo sabía que sería la protagonista. Y me eligieron. Vaya si me eligieron. Yo cuando me propongo una cosa... Y el caso es que el personaje de Paula no me pega nada porque no soy pizpireta ni rezumo poesía y en aquella época yo era una jipi algo desastrosa, pero sí, yo iba a ser Paula e iba a brillar en escena, porque así es como tenía que ser.

Y además, Paula le daba un beso de amor al protagonista. Para mi aquello era definitivo: sería mi primer beso en la boca a un chico y me daba igual que fuera de mentira: mi currículo erótico era una mierda y yo me subía por las paredes. Besaría fuera como fuese.

No me importó mucho que el protagonista seleccionado para hacer de Dionisio fuera un compañero que no me atraía nada. Yo saco atractivo al menos pintado, yo soy así de buena persona. Aquel Dionisio era un chico algo ceporro y mi amiga ES estuvo enamoriscada de él el verano anterior. Yo nunca entendí cómo se pudo enamoriscar de un chico con entrecejo y de poca conversación, pero son los misterios del amor. Y yo estaba dispuesta a besarle, cerraría los ojos y al lío. Yo quería ser una actriz versátil.

No hubo obra y los ensayos no pasaron de dos. El curso acababa, la selectividad se nos echaba encima y el profesor de Literatura no dio más de sí. El caso es que no llegué a besar a Dionisio jamás. Tuve que posponer mi estreno como actriz de teatro y también mi primer beso, pero éste último sólo unos meses. No he sido actriz y nunca lo he lamentado demasiado -a veces pienso que cuando me jubile me uniré a uno de esos grupos de aficionados de mi pueblo-. A aquel Dionisio lo veo de vez en cuando y se atenuó su cara de ceporro, es una de esas personas que les sienta bien la madurez porque nacieron con cara de hombre mayor. Pero sigue sin gustarme.

En cuanto a los besos, afortunadamente ya no tengo que hacer teatro para disfrutarlos.

6 comentarios:

James dijo...

Realmente una buena persona, además de buena escritora. Los hombres somos de encontrar atracción en casi cualquier mujer, pero convengamos que las razones son otras. Me parece una excelente idea la de salir a escena luego de jubilarte; si la salud acompaña, el tiempo a esas edades no es impedimento. Los besos por suerte pueden darse a cualquier edad.
Besos estimadísima.

yara dijo...

Los besos, los besos, los besos, doy mi reino por un beso........
Hay una vena de actor/actriz en cada uno de nosotros? ser otra persona sin cambiar nada en nosotros..... puede ser, muchas de mis amigas soñaban despiertas con eso.... no sé si por la fama, el estilo de vida o por los besos?

Sara dijo...

Yo también quería dar besos pero odiaba cualquier cosa que implicase interacción social.
Vengo de cumplir 46 ayer 25 y aun sigue ocurriéndome eso. Sigo queriendo besos pero...sin pagar un precio...
Dificil de explicar con la pastilla de dormir ya haciéndome efecto...
Mañana veré como quedó mi divagación
Besicos drogaos

Mar dijo...

Gracias, James. Si alguna vez vuelvo a participar en una obra de teatro, te lo haré saber. Cuando a una le quedan aún bastantes años para jubilarse piensa que cuando llegue el momento tendrá todo el teimpo del mundo, verdad?

Besos.

Mar dijo...

Todo junto, probablemente, yara. Yo también quería fama, glamour, todas esas cosas. Dinero no. Besos y aventuras, todas.

Un beso.

Mar dijo...

Puede que haya precios que no importe pagar, no se, yo a esta hora también ando un poco ida.

Felicidades (con atraso) y muchos muchos besos.