Feliz San Valentín.
Feliz Día de los enamorados, con Mazinger Z que vigila y come caramelos Pez, con el deseo que no cesa y mis rodillas carnosas, con Tu cuerpo amado y mi cabello de cocker.
domingo, 14 de febrero de 2010
sábado, 13 de febrero de 2010
Concurso del Falla 2010
Este año no vi ni pizca del Concurso. Con el youtube me he vuelto perezosa y además, pegarse ese maratón de coplas hasta las tantas ya me cuesta. En los viejos tiempos yo me pimplaba el Concurso entero con mis hermanas y mi padre -ese carnavalero de pro-. Grabábamos la final en el vídeo hasta que era casi la amanecida, qué bueno, nos reliábamos bien en la manta y mi padre hasta era benevolente y nos dejaba papear en el sofá -mi padre nunca quería que comiéramos en el salón de la tele por no manchar y eso, pero nosotras a escondidas nos poníamos moradas-.
Como me he vuelto una sibarita del Carnaval, ahora yo lo que disfruto de verdad son las callejeras y los Coros el segundo domingo, la sorpresa de algún romancero -ese Salvador-, visitar las viejas esquinas con mi cervecita y ver caer la tarde de mi Cádiz del alma. Y si no encarta el segundo domingo, al menos puede caer el Carnaval Chiquito porque cuando llega febrero soy la más hartible.
Esta es mi comparsa favorita, la comparsa de Jesús Bienvenido, ganadora de este año. Me enamoraron el año pasado, como Los trasnochadores, una bellísima tarde-noche en el Nicanor. Este año son Los santos. (Ah, y por fin ganó el coro de Fali Pastrana).
Como me he vuelto una sibarita del Carnaval, ahora yo lo que disfruto de verdad son las callejeras y los Coros el segundo domingo, la sorpresa de algún romancero -ese Salvador-, visitar las viejas esquinas con mi cervecita y ver caer la tarde de mi Cádiz del alma. Y si no encarta el segundo domingo, al menos puede caer el Carnaval Chiquito porque cuando llega febrero soy la más hartible.
Esta es mi comparsa favorita, la comparsa de Jesús Bienvenido, ganadora de este año. Me enamoraron el año pasado, como Los trasnochadores, una bellísima tarde-noche en el Nicanor. Este año son Los santos. (Ah, y por fin ganó el coro de Fali Pastrana).
jueves, 11 de febrero de 2010
Arrogancia intelectual
Creo que para la mayoría de los Dominantes el placer de educar a la manera Pigmalion a una sumisa tierna como un corderillo es así como infalible. Lo creo por lo que leo, los Señores Dominantes se esponjan como leones ante su presa. Ahora escribo con arrogancia, claro, porque en este tema me sale espontanea y no se bien cómo disimularla. Bueno, es que si la disimulara ni este post tendría sentido ni yo sería la que soy.
El caso es que, lamentandolo mucho (sincero lamento), a E. no le puedo dar ese gusto. Tengo un ego del tipo intelectual tan subidito que no hay modo de pillarme por ahí. Lo he intentado, pero como decía en el anterior post, no quiero nada falso e impostado. Así que cuando he interpretado el papel de "qué ignorantuela soy, Amo", pues ha sido un fracaso total.
E. y yo somos dos puñeteros intelectuales: tenemos la misma carrera universitaria y lo que Él sabe lo se yo -más o menos-. Leemos, sabemos de todo, somos dos pitagorines engreídos. Mi arrogancia intelectual me puede. No soporto sentirme observada con superioridad en el ámbito intelectual, no soporto ser educada, enseñada, en estos ámbitos, según el metodo expositivo tradicional. Digamos que prefiero el diálogo socrático.
En fin, que me detesto y me enorgullezco a la vez. Me gusta mi arrogancia intelectual y al mismo tiempo desearía ser humilde, ser toda una Eliza Doolittle, salida del arroyo y sin gota de saber. Como siempre, desearía ser todo para E.
El caso es que, lamentandolo mucho (sincero lamento), a E. no le puedo dar ese gusto. Tengo un ego del tipo intelectual tan subidito que no hay modo de pillarme por ahí. Lo he intentado, pero como decía en el anterior post, no quiero nada falso e impostado. Así que cuando he interpretado el papel de "qué ignorantuela soy, Amo", pues ha sido un fracaso total.
E. y yo somos dos puñeteros intelectuales: tenemos la misma carrera universitaria y lo que Él sabe lo se yo -más o menos-. Leemos, sabemos de todo, somos dos pitagorines engreídos. Mi arrogancia intelectual me puede. No soporto sentirme observada con superioridad en el ámbito intelectual, no soporto ser educada, enseñada, en estos ámbitos, según el metodo expositivo tradicional. Digamos que prefiero el diálogo socrático.
En fin, que me detesto y me enorgullezco a la vez. Me gusta mi arrogancia intelectual y al mismo tiempo desearía ser humilde, ser toda una Eliza Doolittle, salida del arroyo y sin gota de saber. Como siempre, desearía ser todo para E.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Contra tópicos BDSM (¿o no?)
Estoy repasando mis cómics de Makoki, olvidé muchas historietas, la última vez que los leí fue hace tres años y medio. Lo se porque estaba de 42 semanas de embarazo, mi cuerpo no soportaba más, no dormía por las noches y durante el día vegetaba. Para entretenerme leía cualquier cosa frívola y fácil: lo reconozco, Makoki no es lo ideal para una embarazada ya cumplida que debería retozar entre nubes de algodón y leer cosas plácidas y poéticas. En cambio, el bueno de Makoki... que tipo destroyer y encantador.
Conversamos, E. y yo, y maduramos cada día. Nuestra relación dista mucho de ser la que yo me planteé hace tiempo, cuando empezaba a meterme en el mundo BDSM. Destroyer y encantador, así lo pensaba yo. Puro morbo. Yo deseaba relaciones de morbo: sesiones con sexo duro, masoquismo y bondage y luego, irme a mi casa con los deberes bien hechos. Vivir las nuevas experiencias que aún no tenía anotadas en mi agenda: tuve sexo, tuve drogas y tuve rock; me faltaba transgredir un poco más. Mmmmmmm, mola el BDSM.
Por eso, cuando leía en foros y blogs -abro cita- "Mi felicidad es la de mi Amo"- cierro cita- dicho por sumisas pletóricas, yo enarcaba una ceja y sonreía con escepticismo. Si, si, ya ves tú, que bonita y que guay quedais todas.
Pero ésto no es lo que yo imaginé. Esto ya no es morbo -sólo morbo, porque mi sexo se humedece con ciertos hechos, conceptos y maneras-. Ésto no es irme a casa tan tranquila, ésto no es apagar el PC y a dormir nana coco. Ahora ando yo replanteándome cosas: sigo pensando que estoy aquí para ser feliz pero... pero aún sin ser Santa Teresita del Niño Jesús, pienso en que mi felicidad pasa por la felicidad de Él y que Su placer me conforta, su dicha es mía.
No quiero tópicos ni recitar como un loro frases hechas en la cultura BDSM. Por eso lo pienso y hasta me pongo en la acera de enfrente. Antes de caer en la hipocresía preferiría pecar de egoísta o soberbia, pecados que considero tienen cierta dignidad, o al menos, coherencia.
O quizás, no, tiendo al extremismo por, repito, no ser una falsa: quiero Su bienestar, no lo pongo antes que el mío, pero tambien soy plenamente consciente de que si, joder, le amo sin condiciones.
Conversamos, E. y yo, y maduramos cada día. Nuestra relación dista mucho de ser la que yo me planteé hace tiempo, cuando empezaba a meterme en el mundo BDSM. Destroyer y encantador, así lo pensaba yo. Puro morbo. Yo deseaba relaciones de morbo: sesiones con sexo duro, masoquismo y bondage y luego, irme a mi casa con los deberes bien hechos. Vivir las nuevas experiencias que aún no tenía anotadas en mi agenda: tuve sexo, tuve drogas y tuve rock; me faltaba transgredir un poco más. Mmmmmmm, mola el BDSM.
Por eso, cuando leía en foros y blogs -abro cita- "Mi felicidad es la de mi Amo"- cierro cita- dicho por sumisas pletóricas, yo enarcaba una ceja y sonreía con escepticismo. Si, si, ya ves tú, que bonita y que guay quedais todas.
Pero ésto no es lo que yo imaginé. Esto ya no es morbo -sólo morbo, porque mi sexo se humedece con ciertos hechos, conceptos y maneras-. Ésto no es irme a casa tan tranquila, ésto no es apagar el PC y a dormir nana coco. Ahora ando yo replanteándome cosas: sigo pensando que estoy aquí para ser feliz pero... pero aún sin ser Santa Teresita del Niño Jesús, pienso en que mi felicidad pasa por la felicidad de Él y que Su placer me conforta, su dicha es mía.
No quiero tópicos ni recitar como un loro frases hechas en la cultura BDSM. Por eso lo pienso y hasta me pongo en la acera de enfrente. Antes de caer en la hipocresía preferiría pecar de egoísta o soberbia, pecados que considero tienen cierta dignidad, o al menos, coherencia.
O quizás, no, tiendo al extremismo por, repito, no ser una falsa: quiero Su bienestar, no lo pongo antes que el mío, pero tambien soy plenamente consciente de que si, joder, le amo sin condiciones.
viernes, 5 de febrero de 2010
Sobre reprimidas gilipollas
Que es continuación del anterior. Las reprimidas me dan igual, no voy a escribir eso de que respeto y tal, porque está muy visto. En realidad, una reprimida me resulta un ser lastimoso. Joder, lo escribo y suena cruel. Pero cuando alguien me sale con una historia de deseos reprimidos por la moral y tal, pues qué pasa, me da lástima.
Lo indignante es convivir con reprimidas gilipollas, que son las que interaccionan con los demás. Hacen mucho daño, esas. Son las que nunca jamás se acuestan en la primera cita, ni en la segunda, ni en la tercera. Cosa que escrita así no es importante, pero ellas les dan una trascendencia. Esa es la clave. Las reprimidas gilipollas dan una trascendencia al sexo que así nos luce el pelo.
Claro, cuando una de esas afirma fehacientemente su elevada postura moral, las que sí nos acostamos a la primera cita si se tercia, pues quedamos a la altura del betún. Y los argumentos esos de: pero si es sólo (nada más y nada menos) sexo, suenan como ridículos. Porque, qué decir ante la imbatible muralla moral de una reprimida tocapelotas, que además te lo adorna con dorada dignidad. Ay, dignidad, pero cuántos crímenes se cometen en tu nombre.
En realidad daño a mi no me han hecho nunca. Si alguna de esas hace un comentario del tipo digno, a mi me escuece un rato, por lo que me toca, pero luego escupo por el colmillo. No es precisamente daño, pero si joroba, porque insisto, el sexo no es (para mi) trascendente, sino una actividad lúdica, gozosa, una maravillosa forma de relaciones humanas, limpia y natural.
En fin, que yo he follado en primeras citas y no sufro de traumas ni cosas malas, ni fueron locuras de juventud, noches locas o ponga loca donde tercie, ni mi dignidad, moralidad o templanza sufren de menoscabos. Al contrario, tengo una bonita y bien documentada historia en la que recrearme para cuando sea vieja. Yo me imagino de vieja recreando mis batallitas amorosas y soy feliz.
Lo indignante es convivir con reprimidas gilipollas, que son las que interaccionan con los demás. Hacen mucho daño, esas. Son las que nunca jamás se acuestan en la primera cita, ni en la segunda, ni en la tercera. Cosa que escrita así no es importante, pero ellas les dan una trascendencia. Esa es la clave. Las reprimidas gilipollas dan una trascendencia al sexo que así nos luce el pelo.
Claro, cuando una de esas afirma fehacientemente su elevada postura moral, las que sí nos acostamos a la primera cita si se tercia, pues quedamos a la altura del betún. Y los argumentos esos de: pero si es sólo (nada más y nada menos) sexo, suenan como ridículos. Porque, qué decir ante la imbatible muralla moral de una reprimida tocapelotas, que además te lo adorna con dorada dignidad. Ay, dignidad, pero cuántos crímenes se cometen en tu nombre.
En realidad daño a mi no me han hecho nunca. Si alguna de esas hace un comentario del tipo digno, a mi me escuece un rato, por lo que me toca, pero luego escupo por el colmillo. No es precisamente daño, pero si joroba, porque insisto, el sexo no es (para mi) trascendente, sino una actividad lúdica, gozosa, una maravillosa forma de relaciones humanas, limpia y natural.
En fin, que yo he follado en primeras citas y no sufro de traumas ni cosas malas, ni fueron locuras de juventud, noches locas o ponga loca donde tercie, ni mi dignidad, moralidad o templanza sufren de menoscabos. Al contrario, tengo una bonita y bien documentada historia en la que recrearme para cuando sea vieja. Yo me imagino de vieja recreando mis batallitas amorosas y soy feliz.
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antiteoria D/s,
feminista
jueves, 4 de febrero de 2010
Post sobre putas y zorras
Voy a escribir un post de putas y zorras. Hoy viene a cuento y estoy inspirada, pero claro, llevo un largo rato comiendome el tarro. Lo que no quiero es escribir el tópico post de putas y zorras, ya saben, ese en el que las sumisas nos ponemos estupendas y declaramos lo muy putas y zorras que nos sentimos ante nuestro Amo.
Cosa que -si el Amo es como debe ser- es la pura verdad. O sea, si el Amo es un tío machote que nos calienta hasta los huesos, pues es normal sentirse una como la más puta del lugar. Y que nos pongamos a decir esas cosas sucias y cochinas que no son nada originales pero que molan tanto.
Yo, cuando me pongo puta y zorrona, siento que la vida va como más fluida, no se explicarme. Es cosa de naturaleza y de genes. Yo tengo genes muy libidinosos, benditos sean. Es como sentir que las cosas están en su lugar, el sitio adecuado: hete aquí, yo, la lagarta con ganas de polla. Natural como la vida misma.
No se puede abusar, claro, queda feo. Yo tengo la boca muy sucia, digo cosas muy soeces, pero cuando vienen a cuento. Aquí mismo, en este blog, pongo tacos gordos. Escribo joder, carajo y cosas así, no muy dignas de una damisela. Pero con E. soy bastante comedida en mi vocabulario y en mis maneras, muy fina, muy culta, yo. Hasta que despierta a la bestia. Qué bien despierta E. a la bestia.
Lógicamente no voy a describir el proceso de cómo E. despierta a la bestia. Lo importante es el concepto: es como quedarse en pelotas en la playa. Corre el aire entre las piernas, no hay ropa que apriete ni corte la circulación, nadas tan libre y te fundes en el mar. Una cosa así.
Cosa que -si el Amo es como debe ser- es la pura verdad. O sea, si el Amo es un tío machote que nos calienta hasta los huesos, pues es normal sentirse una como la más puta del lugar. Y que nos pongamos a decir esas cosas sucias y cochinas que no son nada originales pero que molan tanto.
Yo, cuando me pongo puta y zorrona, siento que la vida va como más fluida, no se explicarme. Es cosa de naturaleza y de genes. Yo tengo genes muy libidinosos, benditos sean. Es como sentir que las cosas están en su lugar, el sitio adecuado: hete aquí, yo, la lagarta con ganas de polla. Natural como la vida misma.
No se puede abusar, claro, queda feo. Yo tengo la boca muy sucia, digo cosas muy soeces, pero cuando vienen a cuento. Aquí mismo, en este blog, pongo tacos gordos. Escribo joder, carajo y cosas así, no muy dignas de una damisela. Pero con E. soy bastante comedida en mi vocabulario y en mis maneras, muy fina, muy culta, yo. Hasta que despierta a la bestia. Qué bien despierta E. a la bestia.
Lógicamente no voy a describir el proceso de cómo E. despierta a la bestia. Lo importante es el concepto: es como quedarse en pelotas en la playa. Corre el aire entre las piernas, no hay ropa que apriete ni corte la circulación, nadas tan libre y te fundes en el mar. Una cosa así.
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martes, 2 de febrero de 2010
Epicúrea D/s
Pronto llevaremos casi cinco meses de bendita luna de miel. Somos como novios y nos decimos cosas tiernas. ¿Ha bajado el punto D/s? A veces me hago la obligada pregunta, meramente retórica: a ver, niña, si E. te dice tantas cosas bonitas y te mima, te ama y te cuida... ¿le perderás el respeto que como Amo le debes? Esa meramente retórica pregunta angustiaría el alma de un Dominante pobre de espíritu, ¿verdad?
Pero ni a E. ni a mi nos angustia.
Azotar, controlar, humillar. Servir. Adorar y obedecer.
Conversar de trivialidades. Decirnos palabras tiernas y mandarnos besos. Contarnos lo que hay para comer, lo que he comprado en el Hipercor. Chismorrear. Acompañarnos.
Poder dar rienda a mi lengua procaz. Ser mandona y cotilla. Arrogante y viciosa. Ser su princesa y su zorra privada.
Follar como cerdos y hacer el amor como dioses.
Todo tiene cabida. Decir que mantenemos una relación D/s y constreñirla a un código de actuación limitado no creo que nos satisfaga. Al menos, ahora, yo creo darle más. Antes sólo le daba a la sumisa. Había temas que no me atrevía tratar, me mordía la lengua, me daba miedo sobrepasar ciertas pautas de comportamiento.
Creo que hasta ahora he respetado mi rol, la posición que tengo con Él, pero creo también que he sido capaz de amplificarlo. Porque Él lo permite y lo desea. Soy Suya como esclava y puedo ejercer también como amante y como compañera, sin por ello, sentir que pierdo los papeles y me atribuyo puestos que no me corresponden.
Aunque parece que me como el tarro, no es así. Creo lo mejor es dejarse llevar, lo que importa es que nuestra unión nos procure la máxima felicidad y equibrio posibles.
Pero ni a E. ni a mi nos angustia.
Azotar, controlar, humillar. Servir. Adorar y obedecer.
Conversar de trivialidades. Decirnos palabras tiernas y mandarnos besos. Contarnos lo que hay para comer, lo que he comprado en el Hipercor. Chismorrear. Acompañarnos.
Poder dar rienda a mi lengua procaz. Ser mandona y cotilla. Arrogante y viciosa. Ser su princesa y su zorra privada.
Follar como cerdos y hacer el amor como dioses.
Todo tiene cabida. Decir que mantenemos una relación D/s y constreñirla a un código de actuación limitado no creo que nos satisfaga. Al menos, ahora, yo creo darle más. Antes sólo le daba a la sumisa. Había temas que no me atrevía tratar, me mordía la lengua, me daba miedo sobrepasar ciertas pautas de comportamiento.
Creo que hasta ahora he respetado mi rol, la posición que tengo con Él, pero creo también que he sido capaz de amplificarlo. Porque Él lo permite y lo desea. Soy Suya como esclava y puedo ejercer también como amante y como compañera, sin por ello, sentir que pierdo los papeles y me atribuyo puestos que no me corresponden.
Aunque parece que me como el tarro, no es así. Creo lo mejor es dejarse llevar, lo que importa es que nuestra unión nos procure la máxima felicidad y equibrio posibles.
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