sábado, 7 de agosto de 2010

La misantropía casa mal con el BDSM

Siempre leo que lo más para conocer gente del mundo BDSM es ir a un local. Claro. Lo típico de que es real y blabla, requetebla. Lo real versus lo virtual, como siempre. Qué voy yo a añadir a eso.

Pues si, porque me jode el tema de los locales porque ¿dónde tengo yo el local más cercano? ¿A 150? ¿A 200 kilómetros? En los pueblos de pocosmil habitantes locales no hay y pegarse el tute de 200 kilómetros para conocer gente, teniendo el mundo a tus pies a un click... no hay color. Otro gallo canta si vives en LA CAPITAL. Según qué capital, claro. Que hay capitales y capitales.

De todas formas no sé qué hago yo escribiendo esta chorrada porque mi mísantropía -acentuada por el verano y por la edad- me impide la interrelación bedesemera. Como siempre, voy de chula, de única y de guay. (Aunque en realidad envidio a la gente que va a los locales e interrelaciona divinamente y es capaz de hablar de todo y con todos. La envidio por su facilidad para sumergirse en cualquier ambiente. En realidad da igual el tipo de local que sea. Lo que envidio porque no poseo, es la facultad de ser sociable).

2 comentarios:

James dijo...

Supongo que la probabilidad que leas este comentario, es infinitesimal, no obstante me siento con la obligación moral de agradecer(te) la existencia de alguien, en apariencia normal, de hable de este tema desde una posición de coherencia. He leido varios blogs, de hecho soy seguidor de algunos (seguidor es una manera de decir, digamos que si se tratara de relicgión diría que soy un católico no practicante), los cuales se circunscriben a relatar sucesos de un morbo totalmente predecible.
Tus post son siempre reflexivos, muy bien escritos, extraordinariamente claros y con toques de humor agudo.

Mar dijo...

Claro que los leo, James, si el mail me avisa de los comentarios nuevos. Gracias por tu paciencia leyendo este largo blog. Y respecto a mi poca sociabilidad bedesemera, sigo igual... o peor.

besos.