miércoles, 10 de julio de 2013

Libros de julio

Ayer terminé El atlas de las nubes. Creo que eran las nueve y media. Media hora después me puse la película. He aguantado como una campeona dos semanas sabiendo que la película estaba ahí. Siempre releo el final de las historias y en El atlas de las nubes ha sido jodido porque son seis historias con seis finales (que se entrelazan) así que he caído en la tentación innumerables veces. Compré el libro en abril, creo, y lo tuve cogiendo polvo porque no me fiaba mucho. Pensaba, incluso, que me había hecho falsas expectativas cuando vi que eran seis historias y la primera empezaba en la Polinesia, que es un lugar que en principio no me dice nada.

Leer un libro al que le has puesto un listón bajo es estupendo. He leído El atlas de las nubes y cada historia supera a la anterior, incluso la de la Polinesia (¿qué es un océano sino multitud de gotas?). Más aún, cada historia se iba superando conforme avanzaba y eso me ha ocurrido sobre todo con la del vejete editor, el genial Timothy Cavendish y su odisea en el geriátrico (otra historia que en principio no seduce y se transforma en una trepidante Fuga de Alcatraz de abueletes).

La peli ha resultado divertida -no caeré en la tontería de comparar peli con  novela-. Tenía ganas de ponerle escenario sobre todo a la historia de Somni y ver cómo se las apañaban los Wachowski. Nuevamente la historia polinesia resulta más atractiva de lo que promete. Y lo mejor, descrubrir a los mismos actores y actrices caracterizados de manera diferente en cada historia (Hugo Weaving de enfermera Noakes está soberbio).

Ahora tengo dos novelas en la parrilla de salida. Tengo Victus, de Sanchez Piñol, sin saber aún si el sopor del mes de julio me permitirá aguantar mucho rato tanta escenas bélica (aunque no se si hay muchas). Y tengo Con el viento solano, de Ignacio Aldecoa, para solazarme un poco con esas cutrísimas historias del realismo social. No se con cuál me quedaré ahora mismo, quizás las vaya alternando. O puede que aparezca otra historia por medio y me quede con ella. Julio es pura improvisación.


4 comentarios:

lavidaenunhilo dijo...

Me han entrado unas ganas locas de leerlo.El Atlas de las nubes, quiero decir. Con el realismo social no, ni hablar...me produce urticaria mental.
Tenía ganas de que volvieras.
Un besicooooo y feliz julio.
Yo estoy con la trilogía de En el pais de la nube blanca de Sarah Lark y ahora me voy a poner con El despertar de la señorita Prim. Y por el medio leo cositas más ligeras.
Un besico y no me tardes tanto :(
Sara

Sara dijo...

Pues yo no entiendo por qué más gente no visita tu blog. A mi me encanta.
Un beso otra vez

Mar dijo...

Tienes que leer El atlas de las nubes, Sara. Creo que te sorprenderá. Y no s ñoña, que el título da la impresión, pero no.

El realismo social me gusta por deformación profesional, pero no todo. Y en pequeñas dosis.

Y bueno, ya tengo 35 seguidores!!! No está mal, no?

Un beso y gracias por seguir.

Sara dijo...

Es que tenían que ser muchos, muchos más...
Pos voy ya a ello y ya te contaré.
Besicosss