martes, 7 de mayo de 2013

Las Madres Perfectas

Cuando charlo -o más bien escucho charlar- a Madres Perfectas me entran ganas de serlo yo también, porque parece estar chupado. También me entra cierta envidia, porque nunca seré perfecta y no lo escribo en plan guay, ese de "en el fondo mola más no ser perfecta". (¿O quizás sí que lo escribo en ese plan?)

Las Madres Perfectas que frecuento se pasan las tardes arriba y abajo con el coche, llevando a sus niños al Conservatorio. Llevar a los hijos al Conservatorio es una pasada: te da un halo de familia superculta y casi sacrosanta. Y si lo que tocan los niños son instrumentos chulos como la trompa o el fagot, ya te mueres. Es como un grado superior de perfección maternal.

También saben hacerles disfraces a sus niños para fiestas del cole. Y maquetas alucinantes para Plástica. Hacen piñatas y tartas con la Thermomix que saben a gloria -y si saben hacer cupcakes con florecillas, ahí ya consiguen otro grado superior-.

Yo me siento muy imperfecta cuando las Madres Chachis hablan del tema "Es mejor tener los hijos seguidos". Como yo me pensé seis años ir a por mi segundo hijo, me siento un gusano miserable y egoísta cuando las escucho contar las bondades de tener niños que se lleven como mucho un par de años. Ellas argumentan que sí, que las pasas putas durante un tiempo -sin dormir decentemente, sin vida personal y tal- pero que te compensa porque así los hermanos se crían juntos y se lo pasan mejor. Es de una lógica aplastante.

Yo no voy a contar aquí qué tipo de madre soy. No se lo cuento ni a mis compañeras Madres Perfectas. Probablemente me de verguenza reconocer ciertos fallos y seguramente me sienta orgullosa de hacer cosas que las Madres Perfectas nunca harían. Como casi siempre, escribir estas chorradas sólo me sirve de desahogo.

6 comentarios:

Rick dijo...

Mis hijas se llevan 19 meses y no son mejores ni peores que nadie, no creo que eso tenga nada que ver, pero eso sí, dormir se hace imposible lo cual es francamente insoportable. Todos sabemos que nadie es perfecto y mucho menos las madres perfectas.
Besos y abrazos

damadrid dijo...

Aparezco por los comentarios, ya que por el blog llevo un tiempito, para decirte que:
Mis nenes se llevan dos años justos, pero fue culpa del Ogino ese, no mérito propio.
Que mis hijos fueron al conservatorio, pero cuando mi hija aprobó el grado elemental y la profe dijo que cuál horario quería, la niña me miró, nos sonreímos y dijo: ·"ya no voy a seguir, seño", ante la mirada escandalizada de las SuperWomanMamis, que me miraron...todas...a la vez... y yo dije: "es que hemos pensado que quiere tener vida fuera de aquí"...
Hay que hacer niños felices, no realizarte a través de tus hijos.
Un besote y gracias por dejarme participar.

yara dijo...

Todas las madres son perfectas, solo el hecho de decidir ser madres ya les da un halo de perfección, cuidarnos, alimentarnos, vestirnos, querernos, llorarnos, eso las hace perfectas, que nos dejen ser niños cuando somos niños, adolescentes en su momento y adultos luego, la mía es perfecta y no he pisado un conservatorio en mi vida pero tengo montones de besos, abrazos y el recuerdo de mi mami levantándose a las tres de la mañana a hacerme café mientras estudiaba....
Tu también eres perfecta.... besos

Mar dijo...

Ay Rick, claro que no tiene nada que ver. Pero si vieras la cara de algunas de esas excelsas madres cuando se regodean en su perfección y su sacrificio.

Besos.

Mar dijo...

Gracias por comentar,damadrid. Ya me imagino lo que cuentas del Conservatorio, tuvo que ser genial. Cierto que hay madres que no tienen vida propia y viven la de sus hijos. Es triste.

Un beso.

Mar dijo...

yara, lo que dices de tu madre es precioso. Yo digo lo mismo de la mía (aunque me peleo mucho con ella!!!).

Gracias y un besazo.