sábado, 2 de febrero de 2013

Carnaval 1989

Hace 24 años era Carnaval en Cádiz. Era el día de la Final del Concurso del Falla y todo el mundo quería que, en chirigotas, ganaran Los sanmolontropos verdes, aquella agrupación rompedora del Yuyu. Pero yo, hace 24 años, justo un día como hoy pero que no era sábado, sino jueves, no entendía demasiado de agrupaciones de Carnaval.

Hace 24 años yo tenía 22 casi recién cumplidos. Mi mejor amiga era Ana y recuerdo confidencias aquella media tarde, justo cuando empezábamos a emborracharnos las dos. Recuerdo un sabor de vino dulce en la boca y también cerveza. Recuerdo, mucho más tarde, tener hambre, el hambre del fin de fiesta y zamparme un paquete de patatas fritas de aquellas que sabían a ajillo. Recuerdo entrar en la fiesta de cada año, la fiesta de Carnaval de la facultad, con expectativas y un pellizco de emoción en el estómago. Porque la fiesta del año anterior fue increíble, triunfal, única.

Recuerdo estar eufórica, embriagada, recuerdo sentirme de nuevo única. Recuerdo ir y venir entre la gente, probablemente cantando. Saludar  a quienes sabía que iba, un año más, a ver, un poquito desdeñosa; recuerdo, después de la fiesta, el barrio de la Viña lleno de gente y las risas y el sabor de las patatas fritas, sin importarme el qué dirían. Recuerdo el patio de naranjos, que ya casi olía a primavera -la primavera de Cádiz- recuerdo el beso que cambió toda mi vida. Recuerdo cómo caía la noche, calle arriba y ser consciente de que la fiesta había acabado pero yo seguía con hambre.


7 comentarios:

James dijo...

Qué manera ta maravillosa de escribir. Felicitaciones.
Besos

James dijo...

ta es tan

James dijo...

Me pregunto cómo una alguien que escribe tan bien no es más comentado.
Se me ocurren varias opciones posibkle, pero me inclino por una: no sos de comentar.

Si bien me alegra que me comenten no es condición para que yo visite lea y comente, porque lo hago por placer. Tampoco le pido a los autores de los libros que compro que lean mi blog -algunos están muertos, así que a ellos no me refería-.

Por otra parte, no creo que te interese ser leída o comentada, igual quería decírtelo.

Besos

Mar dijo...

James, a tu primer comentario me remito a aquella entrada tuya sobre la modestia, la falsa modestia y la presunción. No sé qué responderte para no pecar de una u otra cosa.

Y a tu segundo y amabilísimo comentario, te confesaré un par de cosas:

Me gusta que me lean (de lo contrario este blog sería privado). Me gusta que me comenten porque se crea a menudo un buen diálogo del que a menudo me salen nuevas entradas.

Es cierto que comento poco (y últimamente leo pocos blogs, por falta de tiempo). A veces no comento porque ya hay tantos comentarios que me abruma un poco. A menudo porque no se me ocurre qué comentar, disfruto la lectura y nada más.

Lo cierto es que detesto el juego de "te comento porque tú me comentaste ayer". Es un protocolo que me parece muy poco sincero.

Un gran beso, James.

James dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
James dijo...

Me gusta así. Ambos sabemos que escribís en forma maravillosa, la diferencia es que no queda mal que yo te lo diga, jajajajajaj

Escribí sobre vos, pero sin nombrarte. No es un ardid para que vayas a leerme... no he caído tan bajo -aún-, jajjajaja

Un beso grande

Mar dijo...

me encanta esa palabra: "ardid". Sí, si que era un ardid.

Mil gracias.