sábado, 27 de octubre de 2012

Esos grandes CLÁSICOS del erotismo

Yo tengo mis lecturillas CLÁSICAS e hice mis deberes en literatura erótica desde jovenzuela. Tuve una etapa en que libro CLÁSICO de erotismo que encontraba -en librería, mercadillo o centro comercial- libro que compraba. También, lo reconozco, he hojeado mucho sin comprar. Recuerdo esa novelilla -que no es ni mucho menos un CLÁSICO- que causó furor hace unos años entre los círculos BDSM: La sumisa insumisa. Pues bien, aquella novelita tan mala me la casi leí en un centro comercial en dos días. Es que yo soy de lectura rápida.

Pero yo quería escribir sobre algunos grandes CLÁSICOS y mis sospechas de que no los han leído tanta gente como parece. Hay a quien se le llena la boca citando, por ejemplo, al Divino Marqués y, reconozcámoslo, sus novelas son un truñazo. Yo me leí Justine y creo que La filosofía del tocador -creo, porque hace la tira de tiempo y los lío todos- y lo confieso, sólo me leía las páginas de vicio y fornicio. Con el resto, donde el Marqués se pone a filosofar, no puedo. Yo soy así de bruta.

Pillé Las once mil vergas y vale, te mondas un rato pero ojito, eso no es literatura ni erótica ni bedesemera, así que no me la pongan como ejemplo. Al igual que con las novelas del Divino Marqués, Las once mil vergas busca escandalizar a mentes morigeradas, en este caso, desde el humor absurdo, lo cual, provocar desde el humor, es uno de los empeños más loables de cualquier escritor, a mi juicio. Por ello, insisto, ni Sade ni Apollinaire son los grandes maestros ni del erotismo ni del BDSM porque no eran éstos su objetivos. Filósofos, pensadores, crueles experimentadores literarios, eso sí y mucho y muy enormes. 

Reconozco que no acabé La Venus de las pieles. Me cabreaba mucho ese Severin y su antojo de ser dominado. Y Wanda me parecía una infeliz. Además, no me excitó nada y es lo mínimo que le pido a la literatura erótica. Y respecto a Historia de O, ya he escrito un par de veces sobre ella y sobre lo estúpida que me parece, lo cual no quita que me guste releerla y ponerme como una perra. Pero si le quitas los momentos cabrones, Historia de O es aburrida a muerte. 

Y sin embargo hay mucha gente que considera a los arriba citados como el summun del erotismo y el BDSM literario y yo tengo mi dudas: o bien mienten y en realidad no los han leído o bien yo soy una ignorante que no tiene ni la más mínima sensibilidad literaria. 

(Hay más novelas, pero esto no es un TOP TEN de literatura erótica, otro día quizás).



4 comentarios:

Sara dijo...

Pues mira, estamos de acuerdo en todos los que has citado. Reconozco que como no me resulten atractivos los personajes (eso no quiere decir que sean héroes al uso, ni buenos ni blabla)les cojo tirria y ya la novela puede ser la más alabada por el mundo mundial que yo no la voy a pasar.
Y por cierto, le tenía una manía a O y al tarugo de René...

Mar dijo...

Pues si, Sara, leer debe ser placentero, fuera los libros aburridos y tostones!!!

Si, René es un tarugo.

besos.

Lucía Oscura dijo...

Pues yo que empiezo ahora a empaparme de todo este mundo BDSM, he leído hace poco 'la sumisa insumisa' y si, es un bodrio, parecía un monólogo más que tedioso, pero yo buscaba conocer un poco más de BDSM, y encontré un poco de lo que buscaba, pero mil dudas me surgieron.
Debo preguntar, desde mi ignorancia, me podríais aconsejar algún que otro libro sobre BDSM? Muchas gracias de antemano, reciba o no respuesta.

Mar dijo...

Pues no soy buena consejera porque no soy de lecturas teóricas y por ejemplo no he leído a Jay Wiseman. Supongo que si lo lees te servirá, no se.

Por mi parte, en ficción, la única novela sobre una relación BDSM que recuerde que me gustara es "9 semanas y media" de Elizabeth Mcneill. Nada que ver con la película, la novela es mucho más intensa.

Saludos