sábado, 7 de septiembre de 2013

Cincuenta sombras de Grey y las lecturas perniciosas

No seré yo quien lleve la contraria a la Universidad de Ohio. Si allí concluyen que Cincuenta sombras de Grey describe una relación de maltrato y no BDSM, yo digo amén. Aunque la historia que cuenta sea la misma que te cuentan en decenas de narraciones y novelas -que no han tenido tanto éxito- y se resume en Amo chachi somete a chica boba. En muchas -no diré la mayoría- de las novelas y relatos con tema BDSM que he leído existe manipulación, chantaje emocional y maltrato psicológico. Y no digamos en las decenas de blogs-diarios personales de sumisxs y esclavxs donde la dependencia malsana hacia Amxs es habitual. Parece, leyendo dichos blogs, que las lineas entre maltrato y BDSM no se perfilan muy claras.

Pero yo no quería escribir sobre eso, sino sobre libros y lecturas, que es un tema en el que me defiendo mejor. Me resulta muy irritante la actitud de desprecio hacia las lectoras de Cincuenta sombras de Grey (deduzco por lo que leo que la inmensa mayoría son mujeres). Maduritas calientes. Mamás que descubren el porno. O directamente estúpidas que leen basura. Una actitud que encuentro en artículos escritos por gente  muy guay. Esa gente que sólo ve en la tele documentales del National Geografic  -en el caso de que vean la tele-.

Verán, me irrita que se juzque a la gente por lo que lee. Cuando veo a un adolescente embebido en un libro yo casi lloro de emoción. Da igual si es Crepúsculo. Al menos lee. ¿Que leyendo Crepúsculo sus neuronitas adolescentes quizás se vuelvan majaras de amor romántico? Sí, quizás. Pero es que leer es peligroso. Casi como vivir. Miren a Don Quijote. Leer -lo que sea- te mete ideas en la mollera. De eso se trata. Yo, de chinorri, leía cualquier cosa. La basura más inmunda y los clásicos más sublimes. Y sigo haciéndolo, porque me hace feliz. Probablemente mi mollera sea un nido en el que se mezcla la cochambre con lo excelso. Pero ya digo que me va bien. 

Me molesta que se trate a la gente que lee novela romántica como gente estúpida. O a la gente que lee best-sellers. No entiendo las críticas elitistas, me exasperan las posturas superiores de gente que sólo lee libros de temática superior. Sobre todo, me cabrea que se considere tan imbéciles a esxs lectorxs de novela barata como para escribir artículos previniendo los peligros de tales lecturas. No lean la novela X que es malo. No lean la novela Y que se volverán muy malos. El viejo cuento de las lecturas perniciosas.

Hace años elaboré un pequeña investigación manejando un Índice de Libros Prohibidos por la Iglesia, un Índice editado en los años 40. Un libro muy grueso lleno de referencias a lecturas perniciosas. Siempre me pregunté quiénes serían sus autores, qué tipo de gente sería aquella capaz de calificar una lectura como perniciosa, qué tipo de gente aquella capaz de categorizar a los posibles lectores por su grado de imbecilidad y permeabilidad a lo peligroso. 

Ahora no te encuentras tanto clérigo desatado pero gente que hace anatema de ciertas lecturas, abunda y mucho. No me gusta esa gente -ni me gustan los clérigos desatados-, no me gusta la gente que menosprecia a la adolescente que lee Crepúsculo o a la señora de cuarenta que lee las Cincuenta sombras. Que escribe sobre lo peligroso y lo inconscientes que son y lo fácil que es que se vuelvan víctimas y quieran vivir amores absurdos.

Esa odiosa actitud paternalista de cierto elitismo intelectual.

4 comentarios:

Alejandro G. dijo...

Estoy de acuerdo.
Cada cual es dueño de hacer lo que le plazca en la medida que no dañe a los demás.

Nos es imposible a los comunes evitar formarnos un juicio, pero es de persona sensata saber respetar.

Un saludo

Mar dijo...

Y lo que escasea la sensatez!!!

Gracias y bienvenido, Alejandro.

May Mercurio dijo...

Hola reina mora, ya había leído esto tuyo que me gusto mucho y mw sigue gustando todavía más pese a que el año pasado yo estaba medio "atacá" contra las 50 sombras(jajajaja)
También me quede algo flipada al leer que el libro estaba considerado casí como un arma de destrucción masiva, un poco(bastante) exagerado, pues sí.
Conozco mujeres que lo han leído y no las considero imbeciles(alguna sí, pero no es por el libro sino porque me caen mal por otras razones)
La basura no es tan basura si consigue evadirnos, soñar un rato,divertirnos, olvidar los problemas o lo que sea, es superficial y también es como un trago de aire cuando te mueves tanto en la densidad, en la realidad diaria y en las profundidades que al final te ahogas coño..
Un poco de todo está bien, y es necesario.

;)

Mar dijo...

Es que hay mucho y mucha pedante que piensa que nunca lee basura. Lo que pasa es que lo hace a escondidas y nunca lo declara.

Un besazo.