lunes, 19 de mayo de 2014

En pelotas

Me he pasado gran parte del fin de semana en pelotas. Yo suelo hacer topless pero el nudismo integral lo practico de forma esporádica, en rinconcitos de Punta Paloma o Bolonia. O en la piscina de los veranos. Pero hasta hace pocos días nunca me había paseado en pelotas por una playa enorme, arriba y abajo a pleno sol. Y es un gustazo.

Me faltó bañarme en el mar, pero cualquiera se atrevía. Pegaba el levante y las olas daban miedo. Me bañé en la piscina, que no es lo mismo, pero en pelotas ya me he bañado otras veces en el mar. Lo nuevo era pasearme. Sin ropa y con el culo al aire.

Lo mejor ha sido compartirlo con tanta gente, porque parte de la playa de Vera es un espacio naturista donde ir vestido es lo raro. Daba gloria ver a los vejetes con sus bolas al viento, los pellejillos colgando, pasearse con todo el aplomo del mundo. Jodidos guiris. Aquí en el sur nos los tomamos a menudo a broma y nos burlamos de su ropa hortera y sus carnes sonrosaditas, pero en el tema "ponerse en pelotas" nos dan mil vueltas. Yo fui incapaz de pasearme por el hotel desnuda, me quitaba el blusón justo en la misma playa. Sin embargo los guiris iban todo el rato tan panchos, por los pasillos y recepción.

Aunque lo mejor de todo ha sido no tener pudor, no por ir desnudo, sino por mostrarte en público con tu cuerpo imperfecto. Yo, que mantengo las carnes más o menos firmes, no suelo tener complejos, pero quién sabe cómo me sentiré dentro de unos años, cuando la piel se me acartone. Los abueletes de la playa, con sus lorzas y sus tetas caídas,  tenían una belleza singular, desinhibida y llena de vitalidad. Vestidos resultan ser viejos achacosos, un poco temblones, pero verlos extasiados frente al mar, en pelota picada tomando el sol desde temprano, con sus cuerpos de septuagenarios (y octogenarios!!!) la reconcilia a una con el paso del tiempo.

2 comentarios:

Alejandro G. dijo...

Siempre me llamó la atención el gusto por mostrarse despojados de ropa. No digo que esté bien o que esté mal, sólo que llama mi atención. Supongo tendrá que ver con cierto orgullo por cómo se luce. En el caso de la gente muy mayor, no le encuentro explicación. Yo creo que el atuendo tiene mucho que ver con la comodidad y las situaciones, y estar sin nada de ropa fuera de la cama no me parece nada cómodo.
Saludos

Mar dijo...

Gracias por compartir tu opinión. Saludos.