sábado, 29 de diciembre de 2012

Oficial y Caballero y unas cuantas ñoñadas más

Yo siempre lloro con el final de Oficial y Caballero. Desde el momento en que Richard Gere entra en la fábrica, con su andar to chulo y su uniforme blanco (les confieso una cosa: Pedro caminaba así y tenía un aire a Richard Gere, palabrita del Niño Jesús). Lloro pero no a lágrima viva sino que unas cuántas lagrimillas me llenan los ojos, lo suficiente como parar sentirse henchida de emoción.

Hace unos días vi por enésima vez Oficial y Caballero con mi hermana y, por supuesto, lloramos las dos. Casi todas las mujeres que conozco lloran con el final de Oficial y Caballero (mi madre es la única que no lo hace, pero es que ella está por encima del bien y del mal). Y no sólo con Oficial y Caballero. También con el final de Pretty woman. Y sobre todo, sobre todo, con Ghost. Yo, con Ghost, lloro en la puñetera escena del torno alfarero y al final cuando Patrick le dice a Demi: No sabes cuánto amor me llevo... o algo así. Yo dejé de ver Ghost hace tiempo.

Lo se, todo es superñoño y me pregunto por qué a los tíos no les pasa. Ellos no ven esas pelis pero si por un casual están presentes cuando la ponen, se burlan directamente. ¿Son más duros? ¿Son más realistas? Qué coño, yo se que el final de Oficial y Caballero es ñoño de cojones y es irreal pero me lo quiero creer y sobre todo EMPATIZO. ¿Los hombres no empatizan con esas cosas tan cuquis?

Yo, se lo juro, prefiero pelis de acción. A mi me dan a elegir entre Los mercenarios  y El diario de Noa y lo tengo claro, Chuarche es mucho Chuarche. Pero hay pelis, esas pelis ochenteras, que tienen su lugar. ¿No será que en el fondo, pero muy fondo, está el deseo de que el chico amado te haga cosas así, cogerte en brazos y besarte a la vista de un gentío? ¿O que cuando ya lo das todo por perdido, venga a buscarte con un ramo de flores? Lo del torno del alfarero es más difícil, pero algo parecido, el desear un momento cuasialucinante de AMOR ...

De nuevo lo se, en cuanto entras en el bucle-ñoño empieza el desvarío. Mis hermanas y yo lo comprobamos el otro día, empezamos a desvariar y nos transformamos en repelente para hombres. No se por qué, los hombres, cuando nos ponemos así, en estado romántico-cataléptico, huyen de nosotras. ¿Les pedimos demasiado o algo así?

Por si acaso, pongo la prueba del delito. No hay hombre que la resista.




4 comentarios:

yara dijo...

ainssssssss, sólo puedo suspirar, quien no ha soñado con un caballero que demuestre así sus sentimientos, soy mas de Pretty Woman, esa escena subiendo esa escalera ufffffff, ademas de estar tan.... tan.... de buen ver... ja ja ja ja, es nuestra parte romanticona y ñoña, y el lado macho machote de los chicos...... ademas creo que cuando nos ponemos así, no saben nunca que decirnos, asi que huyen en desbandada.....

ohma dijo...

Noña, romantica y la canción pone los pelos de punta jajaja, ahora tanto como para llorar,como que no. Vivo en otro planeta como tu madre jaja.
Feliz año 2013!!
Besos.

Mar dijo...

Cierto, no saben cómo reaccionar, se quedan como cortadillos. Y si se burlan es por salir del paso. En el fondo es lo que mola. Un tío llorando con la escena final de Pretty woman no, no.

Mar dijo...

Pero te emocionas, pillina, aunque no llores, jaja.

Feliz año tambien para ti, ohma.

Un beso muy grande.