viernes, 10 de julio de 2015

Verano mandala



Me compré un libro de mandalas para colorear. En la cola de la librería, una rubia miró mi libro, me miró a mi, miró al novio y resopló. No se si fue un resoplido de "vaya tía rara, las cosas que se compra" o un resoplido de "vaya tía molona, las cosas que se compra". Yo me inclino más bien por la primera opción porque creo que al resoplido le siguieron los ojos en blanco.

A mi me jodió un poco. A mi, aunque lo disimulo, me siguen jodiendo los resoplidos.

Mientras coloreo mis mandalas con toda la milimétrica paciencia del mundo y del verano entro en un estado zen muy chachi que, en realidad, no me sirve de gran cosa. Por ejemplo, aún no me explico con claridad por qué cerré este blog y tampoco me explico por qué hoy lo abrí. Voy improvisando colores y sigo el instinto que me pide azul, o me pide amarillo o me pide tonos rosados. Voy improvisando y sigo mi instinto que me pedía una página en blanco no para deshacer ni para borrar, sólo para disgregar cierto malestar difuso que no me explico pero estaba instalado tan campante.

Supongo que habré perdido todos los lectores pero confieso que no me perturba mucho.

Supongo que quiero nuevas páginas para colorear y hacerlo con cuidado y a conciencia.

Y sin resoplidos.


5 comentarios:

Maman Bohème dijo...

Pues yo todavía te sigo...y aquí estoy...aunque no me reconocerás claro...
Yo también cerré mis otros blogs...y no ha quedado títere con cabeza...suerte que tú lo salvaste!!!!!!
Bueno me quedé con el de siempre...que no sé decirte en qué línea está, pero en el que hablo de todo y más...quizás a veces debería tener la boquita calladita, pero es mi blog...jeje
Nada, que me alegra mucho de leerte...

¿Por que la gente es tan gratuita?
ni que quisiéramos comprarnos un libro sobre el sexo de los pitufos...
grrrrr...
que se le va hacer...

Muchos besos Mar

damadrid dijo...

Tampoco a mi me has perdido.
Creo entenderte porque también yo cerré mi blog durante un tiempo más largo que tú. Ya sabes... órdenes bobas que nunca debiera obedecer... Así que cuando vi que tu blog estaba cerrado me resigné esperando que el castigo de no leerte durara poco como así ha sido. Y estoy contenta por ello, sigue gustándome leerte y poder seguir viéndome reflejada en otras palabras.
Así que... ¡porfa! si cierras el blog avisa antes.
Colorea pues, a tu modo y sin agobios. Yo te prometo que a ti nunca te resoplaré.

Mar dijo...

Muchas gracias por seguir visitándome, Maman Bohème y damadrid; de verdad que me hace mucha ilusión.

Un besazo.

Niña Mala dijo...

A mí tampoco me perdiste. Aunque inconstante sigo viniendo por aquí. Un besito

Mar dijo...

Gracias, Niña. Te entiendo en lo de inconstante, pero de eso se trata. Mil besos también para ti.