Del post anterior se podría deducir que ya no soy romántica, porque lo cierto es que me quedó un texto seco como la mojama. Ayer cantaba al realismo y al sentido práctico en las relaciones amorosas pero por la noche me acosté pensando en las revoluciones perdidas y posibles.
Ya he escrito alguna vez que yo soy una romántica del Dieciocho, romántica a la manera de los viejos, buenos románticos que daban un sentido trascendente y casi místico a la existencia. Mi romanticismo no es el de mis veinte años porque hacerse mayor me dio serenidad y aplomo, pero sigo confiando en el genio individual, en el valor de la lucha, en la irrefrenable fuerza de los sentimientos.
Romántica, que no ñoña.
Romántica y libertaria.
Romántica y antigregaria.
Romántica pero no soñadora.
domingo, 30 de septiembre de 2012
sábado, 29 de septiembre de 2012
Sumisas-busca-novios
Hay sitios donde se burlan de las sumisas-busca-novios. Aquí no, aunque alguna vez haya parecido lo contrario. Yo me burlo de los blogs con corazones y duendes por cuestión estética pero líbreme Dios de burlarme del legítimo deseo de encontrar novio bedesemero.
Un Amo-novio es un ente ideal. Encontrar un Amo-novio debe ser la hostia y las sumisas que lo tengan supongo que están flipando de gozo. Las buscadoras de novio Dominante y (un poquito) sádico están en su más legítimo derecho. Y no soy sarcástica ni nada, ojito, lo digo con todo mi buen corazón. De los asuntos del querer yo nunca me burlo.
He leído muchos blogs de sumisas en busca del Amor y, obviando los corazoncitos, las comprendo a todas. El empeño por enamorarse, aunque sea de entes ideales, es un acto natural, bello y ojalá más de un amargado/a lo tuviera. El problema son las expectativas.
Es fácil crearse elevadas expectativas ante el nuevo Amo-posible novio. Son caballeros que lo tienen todo: te usan como a una perra y te cuidan como una princesa. Irresistible. Hacerse ilusiones es casi obligado, un Amo-novio es la panacea a todos los males del corazón y la soledad. Hacerse la dura y no crearse un modelo irreal de Amo-amante es difícil y hasta ingrato. Es más dulce soñar con que ese Amo-posible novio te cuidará como nadie te cuidó, estará siempre atento y tendrá siempre ganas de guerra. El realismo ya sabemos que casa mal con el romanticismo.
Supongo que a expectativas más elevadas, mayor es el desengaño y más cruel la ruptura. Luego, te encuentras esos mismos blogs de corazoncitos llorosos y llenos de despecho y/o autocompasión. Joder, aunque yo parezca sarcástica y dura, eso me duele. Jamás me burlaré de una sumisa abandonada por sus expectativas.
Y lo peor, lo peor de todo es qué le dices a la sumisa llorosa. Le das palmaditas de ánimo? le dices eso de que todo pasará y blablabla? Yo, que soy muy bruta, les diría que a rey muerto, rey puesto, pero queda mal y además, yo soy de las que ya no se hacen expectativas y se supone, tengo mi carácter y a chula no hay quién me gane. Y creo que a las sumisas románticas les caigo fatal.
Un Amo-novio es un ente ideal. Encontrar un Amo-novio debe ser la hostia y las sumisas que lo tengan supongo que están flipando de gozo. Las buscadoras de novio Dominante y (un poquito) sádico están en su más legítimo derecho. Y no soy sarcástica ni nada, ojito, lo digo con todo mi buen corazón. De los asuntos del querer yo nunca me burlo.
He leído muchos blogs de sumisas en busca del Amor y, obviando los corazoncitos, las comprendo a todas. El empeño por enamorarse, aunque sea de entes ideales, es un acto natural, bello y ojalá más de un amargado/a lo tuviera. El problema son las expectativas.
Es fácil crearse elevadas expectativas ante el nuevo Amo-posible novio. Son caballeros que lo tienen todo: te usan como a una perra y te cuidan como una princesa. Irresistible. Hacerse ilusiones es casi obligado, un Amo-novio es la panacea a todos los males del corazón y la soledad. Hacerse la dura y no crearse un modelo irreal de Amo-amante es difícil y hasta ingrato. Es más dulce soñar con que ese Amo-posible novio te cuidará como nadie te cuidó, estará siempre atento y tendrá siempre ganas de guerra. El realismo ya sabemos que casa mal con el romanticismo.
Supongo que a expectativas más elevadas, mayor es el desengaño y más cruel la ruptura. Luego, te encuentras esos mismos blogs de corazoncitos llorosos y llenos de despecho y/o autocompasión. Joder, aunque yo parezca sarcástica y dura, eso me duele. Jamás me burlaré de una sumisa abandonada por sus expectativas.
Y lo peor, lo peor de todo es qué le dices a la sumisa llorosa. Le das palmaditas de ánimo? le dices eso de que todo pasará y blablabla? Yo, que soy muy bruta, les diría que a rey muerto, rey puesto, pero queda mal y además, yo soy de las que ya no se hacen expectativas y se supone, tengo mi carácter y a chula no hay quién me gane. Y creo que a las sumisas románticas les caigo fatal.
jueves, 27 de septiembre de 2012
El esforzado pajillero
Hay quien se escandaliza cuando, en los chats esos de mal vivir, te aborda un pajillero. Como si en esos chats una no fuera a lo que va. Se escandalizan y yo las imagino dando grititos horrorizados y medio santiguándose. Los pajilleros de internet son como la hez de lo virtual. Escoria. Gente muy baja y degradada. Gente patética. Eso dicen ellas, porque es como muy políticamente correcto, no?
Yo he pasado buenos ratos con algún pajillero virtual. Tuve uno que era un amor. El pajillero prototipo, más estereotipado no podía ser. Lógicamente yo sólo le veía la polla, pero a veces, cuando se meneaba un poco, le veía la barriguilla cervecera, o la camiseta casposa. Yo le imaginaba con gafas, absolutamente friki, con el pelo rizado y barbas. Era joven y se supone estaba abrumado conmigo, que soy el prototipo de la MQMF.
Yo, que a veces estoy en la inopia, le pregunté una vez que por qué no se liaba con una chica de verdad y me contestó que porque era feo. Como es lógico, me enterneció mucho y le brindé un buen rato de sexo virtual, que el muchachote se lo merecía. Y, además, era un buen ciberpajillero, se lo montaba bien y me sabía calentar.
En realidad, si alguien se tuviera que escandalizar en esta historia debería ser él, que lo usé de mala manera. Porque yo, en esa época, no miraba aquellas pollas que se envalentonaban por la cam. Yo me miraba a mi misma, mi propio sexo turguente. Mi cibersexo era siempre onanismo salvaje y aquel pajillero un buen instrumento. Usaba las palabras justas, no hacía retórica, yo me excitaba de verlo excitarse y de verme excitada y reflejada en mi propia cámara, era sexo diferente, mórbido, sólo para mi.
Yo he pasado buenos ratos con algún pajillero virtual. Tuve uno que era un amor. El pajillero prototipo, más estereotipado no podía ser. Lógicamente yo sólo le veía la polla, pero a veces, cuando se meneaba un poco, le veía la barriguilla cervecera, o la camiseta casposa. Yo le imaginaba con gafas, absolutamente friki, con el pelo rizado y barbas. Era joven y se supone estaba abrumado conmigo, que soy el prototipo de la MQMF.
Yo, que a veces estoy en la inopia, le pregunté una vez que por qué no se liaba con una chica de verdad y me contestó que porque era feo. Como es lógico, me enterneció mucho y le brindé un buen rato de sexo virtual, que el muchachote se lo merecía. Y, además, era un buen ciberpajillero, se lo montaba bien y me sabía calentar.
En realidad, si alguien se tuviera que escandalizar en esta historia debería ser él, que lo usé de mala manera. Porque yo, en esa época, no miraba aquellas pollas que se envalentonaban por la cam. Yo me miraba a mi misma, mi propio sexo turguente. Mi cibersexo era siempre onanismo salvaje y aquel pajillero un buen instrumento. Usaba las palabras justas, no hacía retórica, yo me excitaba de verlo excitarse y de verme excitada y reflejada en mi propia cámara, era sexo diferente, mórbido, sólo para mi.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Bedroom nightmares
Tengo un cerebro un poco puñetero. Anoche el cabrón se despertó cuando daba la primera cabezada y por poco me mata del susto. Tenía entendido que los terrores nocturnos son cosa de bebés. Hago la idiota buscando "terror nocturno en adultos" por internet -lo cual es una idiotez porque buscar trastornos en internet es ponerte el cuerpo malo- y no encuentro gran cosa. Los bebés tienen terrores nocturnos, se supone que los adultos no o casi no. Se supone, según internet, que los terrores nocturnos se deben al estres pero yo estrés como que no. Fui una estresada tiempos ha, ya casi no. Cada noche me duermo después de leer un rato y caigo como una bendita. Pero a menudo me despierto, en el primer sueño, gritando como loca y cagada de miedo. Joder, anoche grité como una bellaca y desperté a medio vecindario. Hoy llevo todo el día un poquito nerviosa, fue un episodio de terror muy intenso y me ha dejado medio lela. Es jodido el asunto. Y no soy una bebé.
martes, 25 de septiembre de 2012
Dominante en la cocina
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| El chef Dominante |
Guapo no es, con esos ojillos chicos y esas narizotas. Con ese color de pelo rubio desvaído. Y con esa pinta de tener barriguita floja. Pero cuando se pone a preparar ensaladas "con un toque fresco y moderno" es un amor. Cuando gesticula, que lo hace mucho, es un encanto. Cuando se enfada y dice tacos me lo comería a besos.
Es cierto que el doblador al castellano también es parte del encanto, porque en inglés Ramsay tiene una voz de pito y el doblador tiene una voz apabullante (se llama Jesús Olmedo) con la que te derrites cuando dice "este salmón está seco, rancio". Y es que la ce de rancio le sale divina. Pero doblaje más o doblaje menos, todo va en el pack y yo adoro contemplar al chef cuando entra como elefante en cacharrería en el restaurante pocho de turno.
Gordon Ramsay regaña a los chefs perezosos, a los encargados ineptos y hasta las cucarachas salen despitoladas cuando entra en erupción. Pone firme a toda la peña y todos, hasta los cocineros más soberbios y malencarados, le obedecen y dejan la cocina mugrienta como los chorros del oro. Ya digo que tiene manitas de plata preparando el papeo -piensen en esas manos de chef rápidas, limpias y eficaces... y tiemblen- y no consiente que nadie se le ponga chulito, por muy chef francés que sea.
Además, en el fondo, es buena gente y al final, toda la basca del restaurante le da abrazos, aunque él no es muy dado a ellos, y poco falta para que se le pongan de rodillas. Yo creo que, como Amo, daría muy bien el pego.
domingo, 23 de septiembre de 2012
En el patio
Nuestro plan era cenar con vino blanco y, después de acostar a los niños, fumarnos un cigarrillo y charlar en el patio. Hay que aprovechar las pocas noches que nos quedan de conversación en el patio, bajo el jazmin, antes de que empiecen a ser desapacibles.
Un pequeño incidente que nos hizo reir y escandalizarnos a la vez nos llevó a contarnos cosas que nunca habíamos contado a nadie. Confidencias a medianoche. Tres, cuatro cigarrillos, porque las dos nos sentíamos vehementes, conscientes de que hablar, contar y escuchar era un bálsamo que pocas veces nos podemos permitir.
Es difícil encontrar buenos interlocutores. Hay quien te escucha un ratito y luego monopoliza la conversación contando sus batallas y obviando las de los demás. Hay quien escucha con condescendencia y nula empatía. Hay quien juzga, menea la cabeza juzgándote, utiliza tus secretos como arma arrojadiza en el futuro.
Pero anoche, en el patio, lo nuestro fue un intercambio limpio. Ella me contaba, yo le contaba y nos acostamos de madrugada. A las ocho ha cogido un taxi para la estación, apenas he tenido tiempo de darle un beso y un achuchón, ella siempre recibe mis besos y nunca los da, es como una seña de identidad, o una seña de la relación que nos une, la pequeña que siempre mimamos cuando está nuestro lado.
En realidad, ella lo único que nunca da en reciprocidad son besos.
Un pequeño incidente que nos hizo reir y escandalizarnos a la vez nos llevó a contarnos cosas que nunca habíamos contado a nadie. Confidencias a medianoche. Tres, cuatro cigarrillos, porque las dos nos sentíamos vehementes, conscientes de que hablar, contar y escuchar era un bálsamo que pocas veces nos podemos permitir.
Es difícil encontrar buenos interlocutores. Hay quien te escucha un ratito y luego monopoliza la conversación contando sus batallas y obviando las de los demás. Hay quien escucha con condescendencia y nula empatía. Hay quien juzga, menea la cabeza juzgándote, utiliza tus secretos como arma arrojadiza en el futuro.
Pero anoche, en el patio, lo nuestro fue un intercambio limpio. Ella me contaba, yo le contaba y nos acostamos de madrugada. A las ocho ha cogido un taxi para la estación, apenas he tenido tiempo de darle un beso y un achuchón, ella siempre recibe mis besos y nunca los da, es como una seña de identidad, o una seña de la relación que nos une, la pequeña que siempre mimamos cuando está nuestro lado.
En realidad, ella lo único que nunca da en reciprocidad son besos.
sábado, 22 de septiembre de 2012
Colaboración inesperada
La última vez que publiqué algo en una revista fue en COU, en mi COU bueno, cuando escribí tres artículos, uno por número, que iban de costumbrismo y pretendían hacer reir. Una cosa primigenia a lo que pretendo a menudo hacer aquí, con este blog.
Como ven ya ha llovido y es una cosa que siempre lamenté porque me chifla hacer de reportera dicharachera. También hice alguna chorrada para un fanzine de mi época radikal, pero sobre aquello he corrido unestupido velo.
Así que no es de extrañar que haya dado botes de contenta cuando desde Cuadernos BDSM solicitaran mi colaboración para su número 19. Tanto, que me leí de cabo a rabo las 50 Sombras para hacer un artículo presentable.
Joder, aquí tienen el resultado y, aunque tengo el ego subidito, también me da un corte enorme compartir el espacio con gente que sabe de BDSM muchísimo más que yo y me da tropecientas mil vueltas. Es como llegar a un club molón del que te acabas de hacer socia y sabes que todos saben que eres la novata del lugar. No quieres llamar mucho la atención pero a la vez lo quieres para no sentirte una pardilla.
Así que gracias a la gente de Cuadernos y también a los autores que han colaborado en este número, porque compartir el espacio con ellos me ha hecho una terrible ilusión.
Cuadernos BDSM19
Como ven ya ha llovido y es una cosa que siempre lamenté porque me chifla hacer de reportera dicharachera. También hice alguna chorrada para un fanzine de mi época radikal, pero sobre aquello he corrido un
Así que no es de extrañar que haya dado botes de contenta cuando desde Cuadernos BDSM solicitaran mi colaboración para su número 19. Tanto, que me leí de cabo a rabo las 50 Sombras para hacer un artículo presentable.
Joder, aquí tienen el resultado y, aunque tengo el ego subidito, también me da un corte enorme compartir el espacio con gente que sabe de BDSM muchísimo más que yo y me da tropecientas mil vueltas. Es como llegar a un club molón del que te acabas de hacer socia y sabes que todos saben que eres la novata del lugar. No quieres llamar mucho la atención pero a la vez lo quieres para no sentirte una pardilla.
Así que gracias a la gente de Cuadernos y también a los autores que han colaborado en este número, porque compartir el espacio con ellos me ha hecho una terrible ilusión.
Cuadernos BDSM19
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