No caer en la autocomplacencia es puñeteramente complicado. Cuando se escribe y se pretende que te lean, la vanidad es la ley. Quien diga que escribe un blog de caracter público y perjure que no lo hace por vanidad, es gilipollamente hipócrita. Yo escribo por varios motivos, la vanidad es uno de ellos. La gente que escribe sin pizca de vanidad lo hace en privado, monta un blog de acceso prohibido o de acceso limitado para tres coleguitas y ya está. Pero los que tenemos uno o varios espacios públicos queremos ser leídos. Y si de paso nos dicen que qué bien escribe una y qué bonito todo, ya es la hostia.
Yo me leo y me releo. Por supuesto que caigo en la autocomplacencia. Me leo y releo y me digo, hija de la gran china, qué bien escribes. Soy una gilipollas vanidosa, pero lo prefiero a ser hipócrita. Siempre quise escribir y publicar. Mi sueño adolescente era ser una novelista de prestigio -ser famosa-. Ser una exquisita poeta, mmmmm, qué delicia. Como soy tan vanidosa, no pondré los motivos de mi fracasado sueño -fracasado, es un adjetivo que detesto usar, pero quedaba muy lastimero-.
Lo que sí se me da bien -ya que no se frenar mi vanidad- es domeñar la autocomplacencia en el ámbito público. Lógicamente soy una impúdica y me gusta airear mis intimidades hasta cierto punto. Si no lo fuera, este espacio sería estrictamente privado. Pero he prohibido los comentarios al blog. Es una chulería mía -pero a E. le gusta-. Si nadie comenta, porque yo no lo consiento, no caigo en la rueda de la adulación y el refuerzo de mi autocomplacencia.
Ojo, sólo hablo de mi y de mi chulería. Es que me conozco. Si permitiera comentarios, sentiría que escribo para que me coman la oreja. Yo soy así de gilipollas. Ya en el blog de cine, me pasa. Y está tela de feo. Porque un blog lo escribe cualquiera, das una patada y te salen ochocientos blogs de intimidades, de crítica cinéfila y del sursum corda, así que no es para tanto. Lo de escribir un blog, digo.
Esta misma entrada es un acto de soberana autocomplacencia. Es tremendo. Fíjense en la idea: escribo una entrada para autocriticar mi falsa modestia y quedo como una reina. Pero lo dicho: prefiero pecar de soberbia a pecar de falsa.
lunes, 12 de abril de 2010
viernes, 9 de abril de 2010
Pedantes BDSM
Como decía, estaba leyendo hilos sesudos en un foro de tema BDSM muy sesudo también. Yo, ante tanta sesudez, me entra como un corte de digestión. También se me baja la autoestima -un poquito-. Pienso, qué bárbaro, yo que tengo mi carrera universitaria, mi experiencia profesional probada y cualificada, mi experiencia vital también probada, mis libros leídos y mis pelis, vamos, todo lo que la hace a una, mujer de amplia cultura humanística; yo, me digo, me siento aniquilada, humillada, sin palabras.
Pedantes BDSM es una categoría. Yo me imagino que el/la pedante BDSM también lo será en todas las facetas de su vida. Yo trato este año con un pedante de primera categoría en mi trabajo y es pedante en todo. Él ya se encarga de hacérnoslo saber. Pero como frecuento foros BDSM, son los pedantes de esa rama vital los que me afectan.
Hablo de los pedantes gafapastosos a los que además les mola el BDSM. Teorizan. Sí, es alucinante. Por ejemplo, se ponen a explicar por qué les gusta el porno. A todo hijo de vecino le gusta el porno para calentarse. Punto pelota. A los pedantes BDSM el porno les gusta por motivos liosísimos y muy abstractos. Hablan de política!!!!
Escriben textos muy largos. Eso en principio no es malo, pero no se les entiende. Yo, no les entiendo -por eso baja mi autoestima-. Además, hacen citas!!!!! Yo admiro a la gente que es capaz de citar. Y citan no a lo típico (a Sade, o a Freud, gente que ya son casi de la familia -aunque yo soy incapaz de citarlos-). Ellos citan a gente rara. Y teorizan. A partir de sus citas teorizan sin parar. Eso me resulta muy admirable. Yo les tengo sana envidia en el fondo.
Alguna vez yo he sido pedante, claro. Es que ya te picas. Pero es más humillante aún. Una se emociona ante un debate, lee algo que le suena y piensa: anda, se me ocurre una boutade(*) asi de gorda!!!! Yo, mis boutades las medito mucho y las posteo muy cuidadosamente. La humillación viene cuando NADIE hace referencia a tu post. Dios, es muy cruel. Una escribe su post pensando que ha escrito la obra magna y NADIE te hace referencia. Yo siempre me consuelo pensando en que todos los pedantes BDSM son amiguitos y se apoyan entre si, que son una especie de clan que no recibe con simpatía a las advenedizas.
Y tambien me consuelo escribiendo posts del tipo desahogo-terapéutico, que reconozco, no se me dan tan bien como los posts amoroso-pasionales o los posts rememorativos. Pero qué leche, es mi blog y escribo lo que quiero.
(*) Escribir términos en otro idioma es el no va más de la pedantería, pero hasta ahí yo soy una aficionada. Lo que mola es entremezclar en tu parrafada términos en inglés o sobre todo, sobre todo, en alemán. Eso es MUY pedante.
Pedantes BDSM es una categoría. Yo me imagino que el/la pedante BDSM también lo será en todas las facetas de su vida. Yo trato este año con un pedante de primera categoría en mi trabajo y es pedante en todo. Él ya se encarga de hacérnoslo saber. Pero como frecuento foros BDSM, son los pedantes de esa rama vital los que me afectan.
Hablo de los pedantes gafapastosos a los que además les mola el BDSM. Teorizan. Sí, es alucinante. Por ejemplo, se ponen a explicar por qué les gusta el porno. A todo hijo de vecino le gusta el porno para calentarse. Punto pelota. A los pedantes BDSM el porno les gusta por motivos liosísimos y muy abstractos. Hablan de política!!!!
Escriben textos muy largos. Eso en principio no es malo, pero no se les entiende. Yo, no les entiendo -por eso baja mi autoestima-. Además, hacen citas!!!!! Yo admiro a la gente que es capaz de citar. Y citan no a lo típico (a Sade, o a Freud, gente que ya son casi de la familia -aunque yo soy incapaz de citarlos-). Ellos citan a gente rara. Y teorizan. A partir de sus citas teorizan sin parar. Eso me resulta muy admirable. Yo les tengo sana envidia en el fondo.
Alguna vez yo he sido pedante, claro. Es que ya te picas. Pero es más humillante aún. Una se emociona ante un debate, lee algo que le suena y piensa: anda, se me ocurre una boutade(*) asi de gorda!!!! Yo, mis boutades las medito mucho y las posteo muy cuidadosamente. La humillación viene cuando NADIE hace referencia a tu post. Dios, es muy cruel. Una escribe su post pensando que ha escrito la obra magna y NADIE te hace referencia. Yo siempre me consuelo pensando en que todos los pedantes BDSM son amiguitos y se apoyan entre si, que son una especie de clan que no recibe con simpatía a las advenedizas.
Y tambien me consuelo escribiendo posts del tipo desahogo-terapéutico, que reconozco, no se me dan tan bien como los posts amoroso-pasionales o los posts rememorativos. Pero qué leche, es mi blog y escribo lo que quiero.
(*) Escribir términos en otro idioma es el no va más de la pedantería, pero hasta ahí yo soy una aficionada. Lo que mola es entremezclar en tu parrafada términos en inglés o sobre todo, sobre todo, en alemán. Eso es MUY pedante.
miércoles, 7 de abril de 2010
Mámamela zorra
Analicemos la frase. (Pero en plan sencillo, que estoy leyendo un foro de BDSM donde la gente es muy sabihonda y profunda y ya tengo arcadas)
Mámamela. Es el verbo adecuado. El sinónimo - de uso vulgar- perfecto. Una felatriz como es debido debe mamarla. Con lo que ello implica de poder succionador y con lo que implica de indefensión ante la naturaleza poderosa del Hombre objeto de la mamada (considerando la palabra objeto de forma no peyorativa).
Mámamela. La conjugación correcta. Hablamos de Él. El Amo. Él da órdenes. Tan simple que no hay que enrollarse más.
zorra. Que a una la adjetiven de zorra es un elogio. Se trata de cánidos de inteligencia excepcional. Astutas, solitarias, independientes. Nada de perras gimoteantes. Depredadoras de difícil, aunque no imposible, domesticación.
zorra. Sexualmente desinhibida. Librepensadora librefolladora. Nada de zarandajas. Esclava sexual, fuente de placer de su Amo. Con alegria. Nada de gimoteos, por favor. Aquí no estamos para hacernos favores.
Mámamela zorra (porque es tu deber, porque es Mi deseo, porque me apetece y porque me sale de los cojones, porque me gusta, porque es el día de mi santo, porque ha ganado el Barça, porque estoy aburrido, porque te amo).
Mámamela. Es el verbo adecuado. El sinónimo - de uso vulgar- perfecto. Una felatriz como es debido debe mamarla. Con lo que ello implica de poder succionador y con lo que implica de indefensión ante la naturaleza poderosa del Hombre objeto de la mamada (considerando la palabra objeto de forma no peyorativa).
Mámamela. La conjugación correcta. Hablamos de Él. El Amo. Él da órdenes. Tan simple que no hay que enrollarse más.
zorra. Que a una la adjetiven de zorra es un elogio. Se trata de cánidos de inteligencia excepcional. Astutas, solitarias, independientes. Nada de perras gimoteantes. Depredadoras de difícil, aunque no imposible, domesticación.
zorra. Sexualmente desinhibida. Librepensadora librefolladora. Nada de zarandajas. Esclava sexual, fuente de placer de su Amo. Con alegria. Nada de gimoteos, por favor. Aquí no estamos para hacernos favores.
Mámamela zorra (porque es tu deber, porque es Mi deseo, porque me apetece y porque me sale de los cojones, porque me gusta, porque es el día de mi santo, porque ha ganado el Barça, porque estoy aburrido, porque te amo).
martes, 6 de abril de 2010
Levante
Parecía que el tiempo apacible y soleado llegaba para quedarse, pero no. Llevamos un par de días de levante perruno, de ese que te trastorna la cabeza, te deja el cuerpo molido, te abate kilos de milibares encima de la espalda. De ese que te vuelve loca en esta bendita tierra. Qué sería de nosotros sin levante.
Esta mañana me compré una falda azul larga. Azul. Larga. De algodón. Me llega por los tobillos y es superjipi. Hacía mucho que no tenía una falda larga, tan larga. Pero con levante no puedo ponérmela, hace frío.
Leí la prensa con el desayuno. Un largo reportaje sobre píldoras que ayudan a conjurar la tristeza. El puñetero levante no deja levantar cabeza. Yo, cuando ando tristona, escribo. Una vez acabé un poemario con el levante como título. Lo presenté a concurso. No gané ni nada pero me alivió muchas penas.
En el trabajo noté que hoy es martes. Ya chirriaba menos, yo. Ayer, después de las vacaciones, eché a andar a duras penas. La culpa es del levante.
El levante se colaba en el teléfono, mientras conversaba con E. Puñetero levante y entrometido. Pero en casa ya no. Como cada día, estos días, lenta cotidianeidad llena de amor.
domingo, 4 de abril de 2010
Primer día de playa
El primer día de playa no sabe a sal ni a crema solar. La piel se eriza, cuando te quedas en bikini, la piel blanca y deslucida. El bikini del año pasado, la toalla de cada verano, las gafas de sol, la arena, por fin la arena tibia, pero si hundes los pies un poco, permanece la frialdad del invierno.
Había gente en la playa, igual que yo, con ganas de sol, con ganas de respirar y oler el aire lleno de yodo. Con ganas de perder la vista en el verde de la ensenada, en los barcos blancos, en el mar apacible. Un grupo de gaviotas flotaba feliz, las parejitas pelaban la pava encima de la toalla, el sol calentaba lo justo.
Hacía mucho que no me tumbaba al sol. Pasé un buen rato con las aventuras de Jon Nieve tras el Muro y de Sansa en Desembarco del Rey. He cogido un poquito de color.
viernes, 2 de abril de 2010
Azul, el día.
Paseos de mañana y de tarde, con el cielo muy azul. Tan azul.
El sendero era el tiempo presente. El pasado debería reducirse a la dulce cadencia de los bellos recuerdos. El futuro, sin proyecciones.
En el sendero había ranas que croaban como locas, mar azul, niños que ríen, aulagas en flor.
Yo llevaba dos trenzas, un coletero azul y otro blanco.
El sendero era el tiempo presente. El pasado debería reducirse a la dulce cadencia de los bellos recuerdos. El futuro, sin proyecciones.
En el sendero había ranas que croaban como locas, mar azul, niños que ríen, aulagas en flor.
Yo llevaba dos trenzas, un coletero azul y otro blanco.
jueves, 1 de abril de 2010
Día Uno. Año Dos.
Yo aparecí por segundo día. Él parpadeó. Yo me llamaba roxanne. Él indagó por Cyrano. Yo me confesé contemporánea.
Y así empezó nuestra historia. Dentro de la Historia. E. y mar.
(Felicidades, mi Dueño, mi Amor)
Y así empezó nuestra historia. Dentro de la Historia. E. y mar.
(Felicidades, mi Dueño, mi Amor)
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