Esta mañana estuve charlatana. E. me escuchaba, sabe escuchar. Cuando Él lo desea mantiene el silencio y deja que yo hable. Esta mañana me lancé a contarle cosas y me sentí bien: imagino que todas las mujeres que han sido madres se sienten bien hablando de sus partos, de los problemas en los primeros días; es un tema sobre el que nos lanzamos, necesitamos contar, contar, contar todo lo que hemos vivido entonces. Es personal y a la vez deseamos compartirlo y por muy trivial que puedan parecer esas pequeñas aventuras, siempre nos reconforta contarlas.
E. me escuchó en silencio todo el rato y me hizo sentir bien. Sin embargo no me gusta hablar demasiado rato, ni monopolizar la conversación. Así que más tarde, ya a solas, dudé si hice mal papel. No quiero cotorrear sin ton ni son. Hay tantos tópicos femeninos que no soporto... E. ya sabe que soy muy maniática.
Cuando leí Temario me tranquilizó comprobar que los gustos de E. respecto a la estética femenina coinciden en general con los míos. A Él le gusta la sencillez, la naturalidad y sin embargo es refinado y un esteta a su modo. La máscara que comenté ayer, la simbología, los rituales que describe son exquisitos.
No quiero ser excesiva en mis maneras y contarle cosas a E. que le maten de aburrimiento. A Él le corresponde decidir si hablo o callo. Eso es cómodo, la decisión es suya. Pero me sentiría mal si me tuviera que parar la lengua por cotorrear demasiado. Así que tambien tengo yo que aprender autocontrol en esas ocasiones.
Esta canción me deja suave como la seda. Apropiada para la ocasión.
martes, 18 de noviembre de 2008
lunes, 17 de noviembre de 2008
Introspección
Durante el primer mes descubrí que E. y yo compartimos la misma pasión por la saga Star Wars. Me gusta escucharle hablar de ella y seré dichosa el día que la vea junto a Él (además, sabe más que yo, me encanta).La máscara de arriba es de un personaje de la saga, pero de los creados para los juegos. Es la máscara que utilizaría E. para encerrarme en mi misma y facilitarme el silencio y la meditación. Esta mañana Él me indicaba cómo ha sido el único que ha querido y ha logrado llegar tan lejos. Llegar a mi. Es admirable, siempre.
¿Para qué quiere llegar a mi? ¿Qué necesidad tiene un Amo de dominar, controlar, someter mentalmente a su esclava? ¿Qué busca, qué satisfacción alcanza?
Ya le comenté a E. esta mañana que no contemplo utilizarlo a Él para mis fines. Es decir, meditar es un acto positivo, sé los beneficios que suponen para mi. Pero no es eso lo que considero primordial. Los beneficios de la meditación en mi persona son una consecuencia más. Lo que realmente quiero saber es ¿por qué hace eso por mi?
domingo, 16 de noviembre de 2008
El Vesubio al fondo

Hace unos meses E. me mostró una serie de ilustraciones de Paul Avril. Esta es mi preferida y también creo que la de Él. Una plácida mamada, con el Vesubio al fondo, en estado de erupción.
Las pieles bajo la esclava, porque las felaciones plácidas requieren su tiempo y el suelo está duro. Y, como es obvio, el asiento adecuado para el Dueño de la esclava, convenientemente erguido. La pelvis no está hundida y tampoco los testículos. La boca, la lengua, los labios tienen el acceso adecuado. Qué felicidad.
sábado, 15 de noviembre de 2008
El punto de vista exterior
Ayer E. leyó lo que hasta ahora he publicado aquí. Le mandé dos correos insistiendo en lo importante que era para mi desbloquearme. Lógicamente se trata de un desbloqueo parcial. Él sabe, igual que yo, que me reservo lo más importante.
Esta mañana E. me ha comentado sus impresiones sobre lo que ha leído. Ha sido claro y contundente, como Él siempre es. Me gusta que sea así. Ha aportado una visión exterior muy necesaria.
Como digo, me gusta y me admira la vehemencia de E. al exponer sus ideas. Su estricta visión de ciertos aspectos de la vida, en ocasiones muy diferentes a los míos. No veo nada malo en ello. Sabemos cual es el lugar de cada cual, sabemos el papel que yo cumplo y sabemos que el debate ideológico no cuenta.
Por eso éste intenta ser un blog de hechos y no de teorías. Sé que me acercaré más a E. con este medio y espero que Él acepte con benevolencia mis divagaciones, mi inofensiva ironía y el distanciamiento consciente con el que aborde los temas. Así podré ser clara y concisa, como Él, y no entraré en la dinámica de la ñoñería y el pensamiento abstracto y aburrido.
Esta mañana escuché por la radio I say a little prayer, en la voz de Aretha Franklin. Me pone contenta esa canción, es fresca y vital.
Esta mañana E. me ha comentado sus impresiones sobre lo que ha leído. Ha sido claro y contundente, como Él siempre es. Me gusta que sea así. Ha aportado una visión exterior muy necesaria.
Como digo, me gusta y me admira la vehemencia de E. al exponer sus ideas. Su estricta visión de ciertos aspectos de la vida, en ocasiones muy diferentes a los míos. No veo nada malo en ello. Sabemos cual es el lugar de cada cual, sabemos el papel que yo cumplo y sabemos que el debate ideológico no cuenta.
Por eso éste intenta ser un blog de hechos y no de teorías. Sé que me acercaré más a E. con este medio y espero que Él acepte con benevolencia mis divagaciones, mi inofensiva ironía y el distanciamiento consciente con el que aborde los temas. Así podré ser clara y concisa, como Él, y no entraré en la dinámica de la ñoñería y el pensamiento abstracto y aburrido.
Esta mañana escuché por la radio I say a little prayer, en la voz de Aretha Franklin. Me pone contenta esa canción, es fresca y vital.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Bienvenido
Utilizo su frase, tal y como siempre me ha recibido. Me deja ocupar, a sus pies, el lugar más privilegiado de su tiempo y espacio. El que voy poco a poco conociendo y haciendo también mío.
Éste también es suyo. Azul y blanco.
Bienvenido a este espacio, a este tiempo.
Crush, de Garbage, resumía, según me dijo en una ocasión, su ideal de esclavitud y entrega. Lo hice mío.
Éste también es suyo. Azul y blanco.
Bienvenido a este espacio, a este tiempo.
Crush, de Garbage, resumía, según me dijo en una ocasión, su ideal de esclavitud y entrega. Lo hice mío.
jueves, 13 de noviembre de 2008
Esclava en construcción
Estuve buscando entre mails y aquellas horas de conversación del IRC que quedaron grabadas y no encontré el momento. ¿En qué momento me llamó E. por primera vez esclava? Aquellos días pensaba que tiene narices el nombrecito. Alguna vez me he rebelado hacia el mismo.
Ay, E, cuando usted me lea (llevo varios días pensando en el momento en que le comente la existencia de este blog) (Cobarde, más que cobarde) (Lógicamente, yo)
Me supuso mucho tiempo de reflexión aceptar con alegría el nombrecito dichoso (dichoso de dicha). Pero no voy a entrar aquí en repetir esas aburridas reflexiones. Éste es un blog activo, donde no se teoriza!!!
Para sentirme digamos en paz conmigo misma, dado que detesto ciertas incongruencias en mi vida (llena de incongruencias, pero algunas soy incapaz de dominarlas), digo que, para sentirme en paz me llamo a mi misma esclava en construcción.
Esclava en construcción ¿cuántas horas al día? ¿10? ¿12? Jamás he soñado con E. a pesar, o quizás debido a, que pienso en Él minutos, horas, horas, horas. ¿Me hace eso ser su esclava? ¿Cuántas horas piensa Él en mi? ¿Horas, horas, horas?
Las canciones ya son aleatorias. Hoy me apetece ésta. La estuve cantando a menudo el verano pasado, en los días de autoconmiseración.
Ay, E, cuando usted me lea (llevo varios días pensando en el momento en que le comente la existencia de este blog) (Cobarde, más que cobarde) (Lógicamente, yo)
Me supuso mucho tiempo de reflexión aceptar con alegría el nombrecito dichoso (dichoso de dicha). Pero no voy a entrar aquí en repetir esas aburridas reflexiones. Éste es un blog activo, donde no se teoriza!!!
Para sentirme digamos en paz conmigo misma, dado que detesto ciertas incongruencias en mi vida (llena de incongruencias, pero algunas soy incapaz de dominarlas), digo que, para sentirme en paz me llamo a mi misma esclava en construcción.
Esclava en construcción ¿cuántas horas al día? ¿10? ¿12? Jamás he soñado con E. a pesar, o quizás debido a, que pienso en Él minutos, horas, horas, horas. ¿Me hace eso ser su esclava? ¿Cuántas horas piensa Él en mi? ¿Horas, horas, horas?
Las canciones ya son aleatorias. Hoy me apetece ésta. La estuve cantando a menudo el verano pasado, en los días de autoconmiseración.
martes, 11 de noviembre de 2008
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